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PARTE
1
1. EL
ANÁLISIS TÉCNICO: DEFINICIÓN
El análisis técnico se ha definido como la ciencia que se
ocupa de registrar, normalmente en forma de gráficos, la
historia real de las transacciones, cotizaciones, volúmenes de
contratación etc., para un cierto valor o índice de valores. A
partir de esta evolución gráfica, deduce la tendencia futura más
probable en la marcha de la cotización.
El analista técnico estudia diariamente las cotizaciones de
los valores. Del comportamiento de esas cotizaciones en el
pasado, extrae
conclusiones para el porvenir, basadas en que los precios
bursátiles se comportan con trayectorias similares a lo largo
del tiempo. La destreza de un analista técnico radica en que
descubra las tendencias y repeticiones que se producen en los
cambios. Así puede anticiparse a una modificación de estas
tendencias.
El analista técnico señala que las cotizaciones se forman
exclusivamente por la conjunción de la oferta y la demanda sobre
los valores. Los oferentes y demandantes están influidos por
múltiples razones, no sólo las derivadas del valor intrínseco de
la empresa y su análisis fundamental, sino también las
opiniones, expectativas, necesidades, deseos racionales o
irracionales de los inversores, etc. El mercado recoge de forma
continua y automática todos los factores endógenos y exógenos al
mismo.
El elemento de juicio básico en el análisis técnico o
chartista es que los procesos históricos tienden a repetirse y
las cotizaciones siguen unas tendencias que se mantienen a lo
largo del tiempo. Los cambios en las tendencias están motivados
por modificaciones en la relación oferta-demanda de los valores.
Estas modificaciones pueden ser detectadas mediante el análisis
de las tendencias del mercado.
2.
LA TEORÍA DE DOW
Charles Henry Dow, periodista de profesión, creó
junto con Edward D. Jones un índice bursátil en 1896 de 12
valores de la Bolsa de Nueva York, el conocido Dow Jones
Industrial Average (DJIA), índice de referencia mundial desde
hace décadas. También creó el prestigioso periódico The Wall
Street Journal, y elaboró una teoría que ha sido la base para el
desarrollo del análisis chartista de gran parte del siglo XX.
Dividimos la teoría de Dow en dos partes:
tendencias e índices
Tendencias:
Considera Dow que en los mercados existen tres
tipos de movimientos:
1. Primario: tiene lugar a lo largo de grandes períodos de
tiempo (años, décadas)
2. Secundario, que abarca semanas o meses, y que se desarrolla
como una tendencia contraria al movimiento primario
(correcciones)
3. “Diario” o terciario: fluctuaciones diarias de los precios
que pueden moverse en cualquier dirección. Carecen de
importancia, dado que no se identifican como tendencias.
Índices
Dow creó dos índices: el industrial y el de
ferrocarriles (railroad average), que posteriormente se cambió a
índice de transportes (transportation average), y tomaba las
decisiones en base al comportamiento de ambos.
Tenía las siguientes reglas:
1. En estos índices se refleja el comportamiento general de
todas las compañías, estén o no incluidas en los mismos. Las
noticias, eventos, o cualquier otro factor que pueda afectar a
la cotización de las empresas queda reflejado en los índices
2. Los mercados se mueven en base a tendencias, y las tendencias
se confirman en base al comportamiento de ambos índices, de tal
modo que una tendencia sólo podrá ser alcista si ambos índices
lo son.
3. Cuando en movimientos de varias semanas el rango de precios
no es superior al 5%, se traza una línea de soporte o
resistencia, generando un período de distribución. Cuando ambas
medias rompen por encima de esta línea (de resistencia) los
precios tendrán una ruptura alcista. En caso de romper por
debajo de esta línea (de soporte), los precios tendrán una
ruptura bajista.
4. Un mercado sobrecomprado muestra falta de fuerza en subidas,
y muy activo en las correcciones bajistas. En un mercado
sobrevendido, se muestra falta de fuerza en bajadas, y activo en
correcciones alcistas.
5. Sólo se deben de utilizar los precios de cierre (nunca los
máximos o mínimos), ya que supone que en ellos se reflejan los
fundamentos de mercado.
6. Fases de mercado: ejemplo de mercado alcista.
6.1. Fase de acumulación: precios bajos que muestran buena
oportunidad de compra.
6.2. Fase de actividad: fuerte aumento de actividad en los
valores, subidas de precios,
suponiendo mejoría de los datos económicos de las empresas
6.3. Fase de distribución, o inicio de mercado bajista: gran
número de inversores
desinformados compran valores a precios sobrevalorados
prometiendo rápidos
beneficios. Los inversores institucionales comienzan a
vender, de forma escalonada
6.4. Fase de pánico: fuertes ventas, una vez liquidadas las
posiciones institucionales.
Grandes pérdidas para pequeños inversores
6.5. Fase de erosión de precios: malas noticias muestran
rallies bajistas
7. Volumen: el volumen de contratación se debe de mover en
dirección al precio: si el mercado es alcista, incremento de
volumen confirma la tendencia. Disminución de volumen avisa de
final de tendencia. En mercado bajista, el incremento de volumen
confirma las bajadas, y la disminución avisa de fin de tendencia
bajista.
3.
LA TEORÍA DE ELLIOTT
Es la segunda teoría más importante dentro del
análisis de gráficos, desarrollada por Ralph Nelson Elliott en
los años 30, durante los años de la gran depresión americana.
Elliott descubrió que la situación anímica de una gran cantidad
de operadores de la bolsa afectaba al precio de los valores.
Analizó una serie de moldes o patrones en base a los cuales
encuadrar a los operadores, descubriendo que cada patrón era
parte de otro patrón o molde superior, el cual estaba dividido
en moldes inferiores.
En su teoría, Elliott señala que los valores se
mueven en cinco patrones u ondas en la misma dirección de la
tendencia principal, y
en tres ondas en contra de la tendencia principal. Las primeras
ondas se denominan impulsivas, y las segundas correctivas. Este
patrón de ocho ondas, se corresponde a una onda de otro patrón
superior, y cada onda de éste contiene a su vez ocho ondas
inferiores.
Existen unos ratios para calcular la distancia y amplitud entre
las 8 ondas, en base a la conocida serie de Fibonacci
(matemático italiano, Leonardo Pisano, hoy conocido por su
apodo, Fibonacci, que introdujo los números arábigos en Europa,
en el siglo XIII), que se elabora partiendo del número 1 y
sumando a cada número el anterior, como sigue:
1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233, 377, 610, ……

Los ratios de Elliott se calculan multiplicando
y dividiendo cada número por el anterior, con la característica
de que cualquier número de la serie dividido por el anterior nos
proporcionará prácticamente el mismo resultado. Así:

En base a estos cálculos mostramos los ratios
que Elliott utiliza en sus cálculos.
Configuración de las
ondas
Tramo impulsivo: consta de 5
ondas.
- Onda 1: tramo alcista. Sólo la delimitaremos a posteriori,
sufriendo una corrección severa mayor del 38,2%
- Onda 2: corrección de onda 1, en porcentaje mínimo de 61.8 %y
normalmente máximo de 76.4%.
- Onda 3: se confirma al superar la onda 1, y tiene de
proyección mínima el 161.8% de la onda 2. Suele ser la más
fuerte de las 3 ondas impulsivas (ondas 1, 3 y 5), y por tanto
la mayor. Nunca será la menor de éstas.
- Onda 4: retroceso desde la onda 3, que nunca podrá ser menor
que el precio máximo de la onda 1. Normalmente la menor de las 5
ondas.
- Onda 5: último tramo impulsivo superando la onda 3, con
proyección del 161.8% de la onda 4, y normalmente de la misma
longitud que la onda 1.

Tramo correctivo: bastante más
difícil de delimitar, consiste en tres ondas, denominado
corrección en zig-zag, denominadas a-b-c, en sentido inverso a
las 5 anteriores:
a: retroceso desde la onda 5, por encima de la onda 4
(normalmente hasta onda 3)
b: corrección de onda a, normalmente un 50%-62%, no debe de
pasar del 75%
c: misma longitud que onda a, 150%-161.8% de onda a o 261.8% de
onda a en caso extremo


4.
CHRISTOPHER CAROLAN Y LOS CICLOS LUNARES
Bajo la idea del influjo de los ciclos lunares
en el comportamiento humano, Carolan supone que los momentos de
niveles máximos y mínimos significativos tienen reproducción en
el futuro. Utiliza los números Fibonacci, sobre los que calcula
su raíz cuadrada, y a partir de aquí aplica una peculiar forma
de proyectar en el futuro los máximos y mínimos sobre los que
parte su estudio.
Los ratios para períodos que utiliza son:
29-42-51-66-83-106-135-172-219-278-354-451-573,….etc, en base a
la fórmula: año lunar * 1.272019 elevado a N
El año lunar es de 354.36 días, contando cada mes como de
29.5306 días. 1.272019 es la raíza cuadrada del ratio de
Fibonacci 1.618034.
Así, siguiendo este método, tendremos:

Como podemos ver, los cálculos que se realizan
no son en precios, como hace Elliott, sino en fechas. Se
calculan fechas futuras en las que tiene que suceder algún
máximo o mínimo significativo. Especificando aún más, Carolan
distingue en cada fecha si se trata de un mínimo o máximo
significativo, provocando que la fecha calculada tenga
correlación en máximos o mínimos con la original.
Este cálculo es importante porque nos avisará
probablemente de cercanía en el cambio de una tendencia, más que
buscar un nivel de compra o venta significativo, y será así como
intentemos aplicar a la práctica esta teoría.

5.
WILLIAM DELBER GANN Y LA TEORÍA DE LOS CUADRADOS
Gann (1878-1955) desarrolló una combinación de
principios geométricos y matemáticos que aplicó posteriormente
al comportamiento de los valores en bolsa. Se basaba
principalmente en la relación proporcional entre tiempo y
precio.
Utilizaba tres series de números:
1. El número 7 y sus múltimos, con especial importancia de 49 y
77.
2. El número 12 y sus múltiplos.
3. Ratios de un círculo:
30-45-60-90-120-135-150-180-210-225-240-270-300-315-330-360
(días, semanas, meses).
A partir de estos números elabora su teoría, que
se divide en líneas Gann y ángulos Gann:
- Líneas GANN: Son retrocesos potenciales en precios generados a
partir de la división de un avance o retroceso de mercado en
octavos y tercios. Los ratios GANN más importantes son 37.5m 50
y 62.5%.
- Angulos GANN: Para proyectar líneas desde máximos o mínimos
significativos, Gann utilizó ángulos que intentaban relacionar
el precio con el factor tiempo (por ejemplo, 1 * 8, que supone
una unidad de tiempo por ocho de precio). El ángulo representa,
según Gann, en una situación neutral, un ratio de 45 grados (una
unidad de tiempo por una de precio). Otros ratios utilizados
eran 1*2, 2*1, 4*1 y 1*4, 8*1 y 1*8.
Al final, lo más importante era obtener el punto
en que se cruzan las líneas y los ángulos Gann. Ambos sistemas
pueden utilizarse separadamente, pero las conclusiones conjuntas
son más fiables.

En el ejemplo trazamos ratios de retroceso
(líneas horizontales) de 25 en 25%, en base a un máximo y un
mínimo significativos , y además líneas de velocidad en base a
ángulos por los porcentajes referidos. En el primer punto de
corte se establece una señal de compra, y se confirma en la
última línea diagonal (la superior), que corresponde a un
retroceso del 62.5%.
1, 2 y 3 son los retrocesos potenciales que calculamos.

6.
TIPOS DE GRÁFICOS
Los datos con que contamos para dibujar los
gráficos son los que nos proporciona la operativa de los mismos,
distinguiendo los siguientes:
- Apertura: precio de apertura del valor
- Máximo: precio máximo del valor en el período estudiado (por
defecto será diario)
- Mínimo: precio mínimo del valor en la sesión
- Cierre: último precio operado
- Volumen: número de contratos /valores contratados en el
período
- Interés abierto: posición neta (comprada o vendida) del valor
al cierre de operaciones
6.1. Gráfico de líneas
Podemos, con estos datos, dibujar un gráfico de líneas. De
acuerdo con la teoría de Dow, nuestro dato principal será el
precio de cierre, por lo que será este dato el que usemos para
dibujar una línea. Por supuesto que podemos dibujarlo con los
precios de apertura, alto, …, pero el más significativo será el
de cierre.

6.2. Gráfico de barras
El tipo de gráfico más utilizado es el denominado “de
barras”, formado por una barra vertical para cada período,
siendo la
parte superior el máximo, la inferior el mínimo, y una pequeña
línea horizontal indicando el nivel del cierre. Este gráfico se
denomina HLC (high-low-close), al que podemos también añadir el
precio de apertura en la parte izquierda (OHLC, open-high-low-close),
de manera análoga al de cierre.



6.3. Gráfico de punto y figura
A diferencia de los anteriores, se dibujan símbolos
ascendentes (una “x”) o descendentes (una “o”) según el
comportamiento del valor, midiendo no los valores en sí, sino la
variación de los mismos, sin tener en cuenta el factor tiempo.
Para poder dibujar un símbolo necesitaremos de un movimiento
mínimo en unidades. Así, en el ejemplo utilizamos el valor de
0.25 euros para cada caja o símbolo. Para cambio de dirección,
tres cajas, en datos diarios.

6.4. Candlestick
También conocido como gráfico de velas: es una forma de
representación similar a la de barras, en que se dibuja una
barra vertical entre máximo y mínimo, y un rectángulo entre
apertura y cierre. El rectángulo será de color blanco cuando el
cierre sea mayor que la apertura, y de color negro cuando el
cierre sea inferior a la apertura. A las partes que sobresalen
de la caja (máximo y mínimo) las llamaremos “sombras”, y al
rectángulo “cuerpo”. Muy introducido este formato en los
mercados japoneses, a partir de donde se desarrollaron.
En el ejemplo siguiente se muestran los mismos datos que en los
gráficos anterior, pero ahora con formato candlesticks. Son
bastante indicativos por los colores, y también tienen
formaciones típicas para analizar.


7.
LAS ESCALAS
Las escalas que utilizaremos normalmente para
los gráficos serán:
1. Aritmética: es la más
utilizada. Muestra la misma escala para los distintos niveles,
en valores absolutos, en el eje de ordenadas. En el de abscisas
se representan las fechas.
2. Logarítmica o semilogarítmica: muestra escala
proporcional, en relación a las variaciones porcentuales, no a
las absolutas. Utilizada más en gráficos a largo plazo, en que
se sufre una gran variación porcentual, o en aquellos con
factores estacionales (caso de las materias primas, con grandes
variaciones estacionales que interesa minimizar). La escala es
logarítmica en el eje de ordenadas (precios), pero lineal en el
de abscisas (tiempo), por lo que correctamente tendría que
llamarse “semi-logarítmica”.
Vemos ejemplos de las dos escalas, utilizando los mismos datos
de origen


8.
PERIODOS DE LOS GRÁFICOS
Dependiendo de nuestra visión sobre los valores,
analizaremos los mismos a corto, medio o largo plazos. Para ello
visualizaremos de forma distinta cada uno. En los apartados
anteriores hemos visto como ejemplo que los datos utilizados son
diarios, los más comúnmente aceptados. Sin embargo, para un
análisis a corto plazo construiremos barras horarias, de 5
minutos, o del dato mínimo, el “tick”, que expresa cada
movimiento del valor, segundo a segundo.
Para un análisis más a largo plazo, las barras serán semanales o
mensuales, teniendo así una perspectiva de mayor profundidad en
el tiempo. Para los primeros gráficos, la escala más conveniente
a utilizar será la aritmética, y para los últimos, la
logarítmica, por el interés en variaciones absolutas o relativas
en los precios.


9. VOLUMEN E
INTERÉS ABIERTO
En los mercados de futuros, se cuenta con tres
tipos de datos: precio, volumen e interés abierto, de mayor a
menor importancia. Los tres se utilizan para analizar los
mercados.
El precio nos indica siempre la tendencia, por lo que es de
primera importancia. Volumen e interés abierto son secundarios,
por sí solos no nos sirven para tomar decisiones.
9.1.
Conceptos
- Volumen: es el número de contratos que se operan
en un período. Se muestra como un histograma, en la parte
inferior del gráfico.
- Interés abierto (open interest): es el número de
contratos no liquidados al final de cada sesión. Sólo sirve,
entonces, para gráficos diarios, y la información se obtiene con
un día de retraso. Realmente consiste en la posición neta
(positiva o negativa) del mercado. Se muestra como una línea
entre el precio y el volumen, o bien en la escala de volumen. Se
conoce con un día de diferencia (se publica al día siguiente),
porque hasta el cierre de operaciones no puede calcularse.
Ejemplo:

9.2.
Reglas de interpretación del volumen y del interés abierto
Reglas de interpretación del volumen
El volumen es un dato más fácil de conseguir que el interés
abierto, y con mayor validez en su significado, tanto porque se
puede utilizar en períodos diferentes al diario (intradiario o
semanal, aunque en el mensual pierde validez). Su interpretación
con respecto al precio es la siguiente:

A su vez, en las formaciones chartistas también
debe de tenerse en cuenta el volumen para dar mayor validez a
los puntos de ruptura. Así pues, en la salida de las formaciones
(triángulos, cabeza-hombros, dobles y triples suelos y techos,
etc), si se produce un aumento significativo del volumen,
proporciona mayor fiabilidad y rapidez a la ruptura.
Reglas de interpretación del interés
abierto
a) Si INTERÉS ABIERTO > media en tendencia alcista,
mercado con tendencia fuerte (bullish)
b) Si INTERÉS ABIERTO < media en tendencia alcista, supone
cobertura de posiciones cortas (short covering), y la tendencia
alcista finalilzará al terminarse la cobertura.
c) Si INTERÉS ABIERTO > media en tendencia bajista, mercado con
tendencia débil (bearish)
d) Si INTERÉS ABIERTO < media en tendencia bajista, supone
cobertura de posiciones largas (long covering), por lo que la
tendencia bajista finalizará al terminarse la cobertura.
Al final de las tendencias aumenta el INTERÉS
ABIERTO, y con el cambio de tendencia habrá una drástica
reducciión del mismo. Sin embargo, esta regla de interpretación
sólo será confirmada cuando el volumen tenga un comportamiento
similar y exista una divergencia en cuanto al precio.
Reglas de interpretación conjunta de
volumen e interés abierto

Si volumen y interés abierto aumentan, dan
fortaleza a al tendencia, sea ésta alcista o bajista. Por el
contrario, si disminuyen, avisan de un posible cambio de
tendencia. Pueden darse casos intermedios, en que aumente el
volumen y disminuya el interés abierto, o viceversa. En estos
casos, las señales son contradictorias, y pueden deberse a
factores ajenos a los movimientos de mercado (por ejemplo, una
aplicación de contratos), por lo que mejor es ignorarlos, o
tomar en cuenta únicamente el volumen en relación a la tendencia
del precio.
En caso de disminución en el interés abierto de un contrato y
aumento en el siguiente vencimiento, se supone la cercanía de la
expiración del primer contrato, por lo que el grueso de
operaciones paulatinamente se traslada al siguiente.
9.3.
Ejemplos de operativa con volumen

1: en esta situación el volumen disminuye
durante una formación de consolidación, y comienza
a aumentar claramente una vez que la consolidación termina. La
consolidación tiene un techo
representado por una línea horizontal en el nivel de 35.00. La
rutpura del nivel de 35.00 al alza
coincide con el fuerte aumento de volumen –cuando éste corta con
la directriz bajista trazada
en la parte inferior derecha del gráfico-.

2: en este caso, el volumen aumenta fuertemente
en una caída, y la ruptura alcista (cuando el
precio corta al alza con la diagonal superior) se produce a su
vez con un aumento de volumen
aún mayor, dando validez a la ruptura.

3: en una primera etapa, en un tramo claramente
bajista, disminuye el volumen, confirmando la
tendencia. Al final, comienza a aumentar fuertemente, avisando
de un cambio al alza que se
está produciendo a niveles de 26-27.

10.
SOPORTES Y RESISTENCIAS
Un soporte es aquel nivel inferior
de precios en el que se aprecia una demanda fuerte, que produce
una detención en un movimiento bajista. Es aquel nivel en que se
compensa la demanda con la oferta, produciéndose un rebote al
alza de los precios
Una Resistencia, de forma análoga,
es el nivel superior de precios en que se aprecia una oferta
fuerte, y que produce por tanto la detención en el movimiento
alcista. También aquí se compensa la oferta con la demanda,
produciéndose una respuesta negativa bajando los precios.

En el ejemplo, vemos dibujadas
dos líneas de resistencia, para señalar niveles difíciles de
superar, que son en este caso, primero 6.90, y después 3.50.
Además, trazamos un nivel de soporte en
5.60, que como vemos es bastante válido por tener cuatro puntos
de apoyo con la línea dibujada
(cuantos más puntos de apoyo, mayor validez tendrá el soporte o
resistencia).
En caso de ruptura de un soporte o resistencia, la validez de la
propia ruptura se confirmará con el volumen contratado: si el
volumen aumenta durante el período en que se produce la ruptura
–con respecto a los períodos anteriores-, confiaremos en que la
ruptura llegue a cumplirse plenamente. En caso contrario, con
volumen escaso, supone que la ruptura acabará por devolvernos al
nivel previamente roto.
Cuando una resistencia se supera, automáticamente pasa a
convertirse en soporte. Y, por el contrario, cuando se pierde un
nivel de soporte, éste se convertirá en resistencia. Por
ejemplo, el IBEX tenía como resistencia el nivel de 10.000
puntos, la cual al ser superada se convirtió en soporte.
EJEMPLO1

En este primer ejemplo, trazamos una línea
horizontal en el nivel 35, que ha sido resistencia
desde el mes de agosto, al no lograr superarlo a pesar de varios
intentos. Desde el momento que se
rompe la resistencia, al cruzar por encima (en el mes de enero),
este nivel se convierte en soporte
EJEMPLO 2

En el segundo ejemplo, la zona 42-43 en todo el
año 1999 era un fuerte nivel de soporte, que
una vez perdido se convierte en resistencia.
Datos a tener en cuenta en soportes y
resistencias:
Se consideran fiables los soportes / resistencias cuando
ya han actuado con validez contrastada en el pasado. Así,
máximos y mínimos significativos en períodos largos de tiempo, o
en fuertes movimientos de los valores, serán buenos niveles de
detención (bien soportes o resistencias). Deben confirmarse
primero con el volumen (según reglas vistas en un apartado
anterior), y posteriormente con el paso del tiempo.
También se consideran soportes / resistencias ciertos números
redondos, por ser representativos, más que por algún hecho
técnico concreto ( por ejemplo, 10.000 puntos del Dow Jones, 20
euros en Telefónica, etc).

11.
TENDENCIAS
11.1
Definición y tipos
Una tendencia es la dirección de los
precios de un valor en base a máximos y mínimos relativos,
unidos entre sí según ciertas reglas por líneas rectas,
denominadas directrices. Una directriz une al menos dos puntos
significativos de un valor, ya sean máximos o mínimos, indicando
la dirección del valor.
Cuantos más puntos de apoyo tenga la directriz,
más importante será, y mayor validez dará al movimiento en que
esté inmersa. A su vez, cuanto mayor sea el tiempo de vigencia
de la directriz, mayor será también su validez.
Distinguimos los siguientes tipos de tendencia
en cuanto a direccionalidad:
a. Tendencia alcista: aquella en que según
progresa el valor, va marcando una serie de mínimos ascendentes
concordante también con una serie de máximos ascendentes. La
dirección del valor la indicamos trazando una línea recta, línea
de dirección o directriz, que una al menos dos mínimos
significativos, y que tendrá pendiente positiva. En resumen, la
trayectoria de la cotización del valor será positiva.

b. Tendencia bajista: de manera similar, será
aquella en que el valor va marcando una serie de máximos y
mínimos descendentes, trazando una directriz en base a máximos
significativos, y que tendrá pendiente negativa. La trayectoria
de la cotización del valor será descendente, negativa.

c. Tendencia lateral: aquella en que no se realiza
un movimiento direccional, por lo que las directrices que
podamos trazar no tendrán pendiente alguna, indicando falta de
dirección.
Dentro de este apartado están las denominadas “tendencias
durmientes”, que son realmente una tendencia lateral a muy largo
plazo tras un fuerte movimiento bajista, y que esperan la
ruptura alcista para desarrollar un movimiento similar al
bajista producido con anterioridad, pero en dirección alcista.
Su confirmación se produce, al igual que en el resto de cambios
de tendencia, por el incremento de volumen. Se producen casi
siempre tras una fuerte situación bajista, no tras situaciones
alcistas.

A su vez, distinguimos tipos de tendencia en
cuanto al período a aplicar:
a. Tendencia a corto plazo: aquella en que el período
en estudio es breve. En caso de gráficos diarios, una tendencia
a corto plazo no debe abarcar más de dos meses.
b. Tendencia a medio plazo: el período de estudio ahora
es mayor, probablemente abarcando un año.
c. Tendencia principal, primaria o a largo plazo: se
define en gráficos semanales, y abarca normalmente varios años.
La clasificación de las tendencias según
períodos puede tener muchas interpretaciones en cuanto a los
períodos a considerar, pero podríamos decir que este es el
supuesto más utilizado en los mercados de valores.
Como podemos analizar tres tipos de tendencias diferentes,
podría darse el caso de estar en una tendencia a corto plazo
totalmente opuesta a una tendencia a medio plazo, sin que haya
error en ninguna de las dos.



11.2
Cambios de tendencia
Un cambio de tendencia se produce cuando, una vez trazada una
directriz, el precio la corta, comenzando un desarrollo
contrario a la misma. Para dar validez al corte de la directriz,
siempre esperaremos al precio de cierre, que es el que definirá
realmente si esa ruptura se confirma o no. Hay algunos sistemas
que se utilizan para garantizar la veracidad de una ruptura,
como es el de esperar al menos tres sesiones en que el precio
continúe desarrollándose en el mismo sentido, o que la ruptura
se realice en un porcentaje mínimo en un 3%, etc. Otro dato para
garantizar la validez del cambio de tendencia, es que se
produzca junto con un incremento significativo del volumen (con
respecto a las sesiones anteriores), dado que poco volumen con
ruptura de directrices carece de validez.
Tendremos que distinguir si en la ruptura estamos en un cambio
de tendencia, o solamente en un período de consolidación para
continuar posteriormente con el movimiento inicial, lo cual
haremos en base a la interpretación del volumen.


Las rupturas de directrices pueden producir
dos supuestos:
a) Señales de compra y venta:
En principio, las directrices nos definen la tendencia de
cada valor, y como comportamiento normal realizaremos
operaciones en favor de la tendencia. No es recomendable actuar
en contra, pues las probabilidades de entrar en pérdidas siempre
serán mayores. Buscaremos los puntos en los que el precio se
apoye en una directriz para situar órdenes de compra en caso de
una tendencia alcista, y a su vez serán puntos de venta en caso
de tendencia bajista. Una vez que se produce una ruptura,
realizaremos operaciones en favor de ésta, y no de la tendencia
rota. Será una clara señal de compra o venta.
b) Ruptura lateral
Puede darse el caso que el precio de un valor corte una
directriz sin que se produzca una señal de compra o venta. Es el
caso de la ruptura lateral. Es aquella situación en que el valor
se desplaza en el tiempo sin apenas variaciones, por lo que la
tendencia se convierte en lateral. Una tendencia lateral, como
hemos visto, significa falta de movimientos, por lo que aconseja
no tomar posiciones a corto plazo, dado que supone que nos
mantendremos en ella sin movimiento direccional, y por tanto sin
posibilidad de obtener beneficio con variaciones inexistentes.


12.
LÍNEAS DE VELOCIDAD Y RESISTENCIA
Para analizar con mayores garantías cuándo se
puede producir un cambio de tendencia, utilizamos las líneas de
velocidad
En una situación alcista, dibujaremos una
directriz sobre un valor, y esperaremos a la ruptura bajista de
la misma. Con posterioridad, vemos que la tendencia vuelve a ser
positiva, trazando una nueva directriz con el mismo punto de
partida que la primera, y con apoyo en el mínimo realizado tras
romper por primera vez la directriz.
Este procedimiento puede repetirse una vez más,
proporcionándonos así tres líneas de soporte (o resistencia,
según el caso) teniendo en cuenta que la ruptura de la tercera
directriz sería definitiva y produciría realmente un cambio de
tendencia. En principio, los ratios que se utilizan para
calcular los siguientes soportes y resistencias son 76.4%,
61.8%, y 38.2% (ratios de ondas de Elliott)
Intentamos definir qué podemos considerar como
una corrección dentro de una tendencia, y cuándo esta corrección
se puede convertir en una tendencia de signo contrario.
Según otros sistemas de cálculo, podrían utilizarse ratios
diferentes, de un 25% como primer soporte, otra de un 50%, y una
última de un 75%, que nos indicará simplemente el porcentaje de
corrección sobre el tramo de tendencia señalado. Una ruptura del
primer porcentaje, fácilmente nos llevará hasta el segundo, cuya
ruptura a su vez nos llevaría al tercero, con la consecuencia de
un cambio de tendencia de superarse éste último.
EJEMPLO1

En el ejemplo, trazamos una
directriz desde niveles de 13000 hasta el primer mínimo
significativo, en 10.400 puntos. A partir de aquí calculamos
líneas de retroceso de 25, 50 y 75%, que nos
indican resistencias fiables en las tres directrices que se
generan
EJEMPLO 2

En este otro ejemplo, utilizamos
en el mismo gráfico valores de ondas de Elliott, viendo que las
variaciones dependerán de lo volátil que sea el valor a analizar
para dar mayor validez a unos u otros
ratios. O a lo mejor resultaría más interesante combinar ambos
tipos de ratios, en una serie que podría
ser 38.2%, 50% y 61.8%.
Al final, lo que perseguimos con este método de
trazado de líneas de soporte y resistencia es averiguar si con
la ruptura de una directriz estamos en un cambio de tendencia, o
si sólo se trata de una corrección dentro del movimiento
principal.
En caso de ser un cambio de tendencia,
operaríamos a favor del cambio, y en caso de ser una mera
corrección, buscaríamos abrir nuevas posiciones en sentido
contrario a la corrección, esto es, a favor de la tendencia
principal, a la espera de retomar el curso de la misma (una vez
finalice la corrección).
PARTE
2
FORMACIONES
CHARTISTAS
Existe un conjunto de patrones gráficos,
denominados <<formaciones chartistas>>, que suponen un
comportamiento futuro predecible. Son bastante útiles, dado que
sirven normalmente para saber si continuamos una tendencia o si
vamos a realizar un cambio en la misma. Y, una vez que se
completan, se puede calcular una proyección mínima de los
precios.
Estas formaciones se dividen en dos apartados:
1. De continuación o consolidación de tendencia
2. De cambio de tendencia

1.
FORMACIONES DE CONTINUACIÓN O CONSOLIDACIÓN DE TENDENCIA
Son aquellas que muestran una detención de la
tendencia, simplemente para dar mayor validez a la misma, en
forma de descanso o leve retroceso. Las denominamos normalmente
como de “consolidación” porque reafirman la tendencia y
proporcionan mayor confianza en la misma. Es de destacar en
todas las formaciones, que en el punto de ruptura que se defina,
coincide con un gran aumento del volumen de contratación.
Distinguimos varios tipos de formaciones:
1.1. Triángulos y cuñas
1.2. Canal lateral o rectángulo
1.3. Banderas y gallardetes (flags & pennants)
1.1.
Triángulos y Cuñas
Son formaciones de consolidación, aunque en algún
caso pueden suponer situaciones de cambio de tendencia.
Distinguimos:
- Triángulo simétrico, formado por una directriz
alcista uniendo mínimos (normalmente tres), y una directriz
bajista uniendo máximos (también normalmente tres). Una ruptura
cuando se han formado no más de dos tercios del triángulo supone
una ruptura
prematura, que al final desarrollará la ruptura en sentido
contrario. En este tipo de triángulos, para producir una ruptura
de consolidación, la formación debe llegar casi al final de la
formación (al vértice derecho).

- Triángulo rectángulo: ascendente y
descendente.
El ascendente se forma por su parte superior con
una línea horizontal (uniendo máximos) y por la inferior una
diagonal (uniendo mínimos). A dos tercios de la formación,
debemos observar la ruptura por la parte superior. En caso de
triángulo rectángulo descendente, la línea superior es diagonal,
y la inferior es horizontal.

- Cuña:
Triángulo en que las dos directrices que lo
delimitan tienen la misma dirección.
En ambas la dirección será alcista o bajista, y la ruptura se
producirá en sentido contrario a la dirección de esta formación.

Normas para tomar posiciones en base a un
triángulo:
1. Durante la formación de la figura de triángulo, el volumen es
decreciente, y en el momento de ruptura, cuando el precio corta
con una de las directrices del triángulo, el volumen aumenta de
forma considerable.
2. Tenemos que esperar a la ruptura de la formación para
calcular los objetivos que deben de cumplirse con posterioridad,
que será el precio desde el punto de ruptura más el lado del
triángulo que resta por dibujar (el del cateto más pequeño). La
única excepción es la cuña, dado que el objetivo no se calcula
en base al cateto más pequeño, sino a todo el tramo tendencial
anterior, hasta que se inicia la formación de cuña (igual que
una bandera, como veremos en el siguiente apartado).
3. En el momento de la ruptura, puede suceder que se produzca un
pull-back, una vuelta momentánea hasta el nivel roto, para desde
ahí volver a iniciar la ruptura.
1.2
Canal lateral o rectángulo
Figuras de consolidación, al igual que los
triángulos, en que los precios se desarrollan entre dos líneas
paralelas, las cuales son completamente horizontales. Cada
directriz tiene al menos tres puntos de apoyo, y el volumen
durante su formación es decreciente. La ruptura debe realizarse
en sentido de la tendencia principal, y el objetivo a cumplir
será la amplitud del canal en sentido de la tendencia.
Los rectángulos suelen ser formaciones bastante extensas en el
tiempo, y es normal ver rupturas falsas en los mismos, debido
principalmente a esta situación de falta de direccionalidad en
el tiempo.

1.3
Banderas y gallardetes (flags & pennants)
Son también figuras de consolidación, más
fiables que los triángulos, y su ruptura es mucho más violenta.
También los objetivos a cumplir por la proyección de la figura
terminada, que serán mayores que los triángulos. La formación de
estas figuras es bastante corta, y tienen una configuración en
forma de zigzag que las hace muy características.
También, al igual que en las formaciones
anteriores, durante el período de consolidación (mientras se
dibuja la figura), el volumen tiende a descender, y en el
momento de la ruptura, vuelve a aumentar de forma importante.
- Bandera: tiene una forma similar a un canal,
pero las paralelas no son horizontales, sino que tienen
inclinación contraria a la tendencia principal (si la tendencia
es alcista, las paralelas serán bajistas, y viceversa), y la
extensión de la formación es bastante corta.
- Gallardete: de forma similar a un triángulo
simétrico, pero también de corta formación y movimiento en
zigzag. La ruptura se realiza prácticamente en el vértice de la
formación (y no a los dos tercios de la misma).
Establecemos en estas formaciones un objetivo de precios:
1) La distancia desde que se inicia el tramo impulsivo hasta el
punto mayor de la formación se sumará al precio en el momento de
la ruptura, en caso de desarrollo alcista. El momento de ruptura
será la salida del precio por la parte superior de la formación
(rompiendo la directriz superior, bajista).

2) La distancia desde que se inicia el tramo
impulsivo hasta el punto menor de la formación se restará del
precio en el momento de la ruptura, en caso de desarrollo
bajista. El momento de ruptura será la salida del precio por la
parte inferior de la formación (rompiendo la directriz inferior,
alcista).
Nota: estos criterios también se pueden aplicar a las cuñas,
aunque en éstas la formación puede ser muy rápida.


2. FORMACIONES DE CAMBIO DE TENDENCIA
A diferencia de los supuestos del apartado
anterior, ahora mostraremos situaciones en que se produce un
cambio en la tendencia de los precios.
Así destacamos:
2.1. Hombro –cabeza – hombro
2.2. Doble suelo / doble techo
2.3. Triple suelo / triple techo
2.4. Suelos/techos redondeados (rounding tops & bottoms)
2.5. Formaciones en “V”
2.1
Hombro - Cabeza - Hombro
Dentro de las figuras de cambio de tendencia,
esta que se explica a continuación es la más importante de
todas, tanto por la fiabilidad de la señal que proporciona, como
por el significado de la misma, que es un cambio de tendencia a
largo plazo. Señala el final de un ciclo, ya sea alcista o
bajista.
Hombro-cabeza-hombro normal: formado por tres
máximos, llegando el primero y el tercero al mismo nivel, y el
segundo quedando por encima de los dos anteriores. La línea
figurada que une los dos mínimos significativos entre los
máximos primero y tercero se denomina “neckline” o línea de
disparo, muy importante porque la ruptura de la misma nos
señalará el final de la formación y el inicio de la proyección
en sentido inverso a considerar. Señala un cambio de tendencia,
de alcista a bajista.

Hombro-cabeza-hombro invertido: formado por tres
mínimos, llegando el primero y el tercero al mismo nivel, y el
segundo quedando por debajo de los dos anteriores. La línea
figurada que une los dos máximos significativos entre los
mínimos primero y tercero se denomina “neck-line” o línea de
disparo, muy importante porque la ruptura de la misma nos
señalará el final de la formación y el inicio de la proyección
en sentido inverso a considerar. Señala un cambio de tendencia,
de bajista a alcista.

EJEMPLOS:


2.2
DOBLE SUELO / DOBLE TECHO
A semejanza de un hombro-cabeza-hombro, se
encuentran las figuras de dobles y triples techos/suelos.
Se trata también de figuras que suponen un
cambio de tendencia, pero son más difíciles de identificar que
las anteriores, y su fiabilidad es algo menor en cuanto a
cumplimiento de objetivos.
El doble suelo está formado por dos mínimos
significativos al mismo o aproximado nivel, en forma de “W”,
separados entre sí por un número de barras indeterminado
(normalmente no superior a 15, aunque no es regla segura). Al
igual que en la figura del apartado anterior, existe una línea
de resistencia, neck-line, que nos proporcionará el momento de
terminación de la formación e inicio de la proyección alcista a
considerar. Señala un cambio de tendencia de bajista a alcista.
Esta línea es una recta horizontal que se traza partiendo del
precio máximo de la parte central.

El doble techo está formado por dos máximos al
mismo o aproximado nivel, en forma de “M”. Al igual que en la
figura del apartado anterior, existe una línea de soporte, neck-line,
que se traza desde el precio mínimo de la parte central, y que
nos proporcionará el momento de terminación de la formación e
inicio de la proyección bajista a considerar. Señala un cambio
de tendencia de alcista a bajista.

En ambos casos, durante la elaboración de la segunda parte de la
formación (segundo suelo o segundo techo), el volumen debe
disminuir, y en el momento de la superación de la línea de
disparo, sea soporte o resistencia (siempre denominada neck-line),
se produce un fuerte aumento de volumen que confirma la ruptura.
También puede producirse un pull-back, o vuelta
de nuevo dentro de la formación, cortando por segunda vez la
línea de disparo. En este caso, esperaremos una nueva ruptura de
forma rápida. Aunque en estas formaciones no es tan típico
realizar el pull-back como en un hombro -cabeza- hombro.
Por último, la proyección que debe alcanzarse tras la ruptura de
la línea de disparo o neckline será el desarrollo de la amplitud
de la formación en sentido contrario. En caso de un doble suelo,
desarrollar al alza la distancia entre los dos mínimos y la
neckline desde el punto de corte. En caso de un doble techo,
desarrollar a la baja la distancia entre los dos máximos y la
neckline desde el punto de corte. Cuanto mayor sea el tiempo de
formación de esta figura, en la misma proporción se desarrollará
la proyección posterior.
EJEMPLOS


2.3
TRIPLE SUELO / TRIPLE TECHO
En situación casi idéntica al doble suelo está
el triple suelo. Supone que en vez de haber dos mínimos
significativos, habrá tres, dando mayor solidez tanto a la
formación como a la proyección.
Igualmente sucede con el triple techo, en que habrá tres máximos
en vez de los dos del doble techo. El comportamiento en ambos
casos (suelo y techo) es el mismo en cuanto a disminución de
volumen (en la tercera parte de la formación, en vez de en la
segunda) y momento de ruptura y proyección.
El triple suelo/techo, en realidad, será un hombro-cabeza-hombro
en que los dos hombros llegan a la misma altura de la cabeza,
por dos posibles motivos:
- Muy fuerte soporte o resistencia que impide la formación de
una cabeza clara
- Alta volatilidad


2.4
SUELOS Y TECHOS REDONDEADOS
Formaciones de vuelta sin excesiva importancia,
pues sólo se conocen una vez formadas, sin objetivos claros,
sabiendo únicamente que suponen un cambio de tendencia a
posteriori. Volumen decreciente durante la formación, aumentando
fuertemente al final de la misma.
Es un proceso de lenta formación, y supone un equilibrio entre
oferta y demanda durante bastante tiempo. Cuanto mayor es el
tiempo que tarda en formarse, la reacción en sentido contrario
será también mayor. Normalmente se produce tras una
situación fuertemente bajista, en que el movimiento de respuesta
es muy lento y extenso en el tiempo (suelo redondeado).
En caso de situaciones alcistas es bastante más
difícil verlo, pues los movimientos de consolidación son mucho
más rápidos, por lo que preferimos incluirlos dentro del grupo
de dobles-triples techos.

2.5
FORMACIONES EN "V"
Son formaciones de vuelta muy difíciles de
detectar, sin mayor sentido que el cambio de tendencia que
provocan. No cumplen reglas, más que un aumento muy
significativo del volumen, y son típicas de valores poco
líquidos.


3. FORMACIONES DE DIVERSA CONSIDERACIÓN
Por último, queda señalar que hay formaciones
que no nos indicarán, en situaciones normales, un cambio de
tendencia, o una consolidación de la misma, sino que dependiendo
de cada caso particular nos avisarán de un hecho u otro.
3.1
CANAL ALCISTA. CANAL BAJISTA
Un canal siempre nos indica tendencia, normalmente a corto
plazo, y su ruptura, también normalmente un cambio de tendencia.
- Canal alcista: consiste en una serie de mínimos
ascendentes, unidos entre sí por una línea recta (directriz
alcista), sobre la cual generamos una paralela, que une a su vez
una serie de máximos también ascendentes. El resultado es una
figura en forma de canal, con inclinación positiva, dentro del
cual se desarrollan los precios. En principio, al tocar la parte
superior del canal se producirá un movimiento correctivo a la
baja, y al tocar la parte inferior se producirá un movimiento
impulsivo al alza.
El movimiento bajista es correctivo porque nunca
llega por debajo de los mínimos anteriores (serie de mínimos
crecientes), y el movimiento alcista es impulsivo (porque los
máximos son superiores a los anteriores).
La ruptura se puede producir por cualquiera de los dos lados,
siempre con aumento de volumen:
- Ruptura alcista: el precio sale del canal por su parte
superior, entrando en lo que se denomina un “rally de precios”,
con fuerte aumento de la velocidad de movimiento de la
cotización, en una subida muy rápida. No hay proyección que
calcular
- Ruptura bajista: el precio sale del canal por la parte
inferior, rompiendo la directriz alcista y provocando un cambio
de tendencia. La proyección de la ruptura será la amplitud del
canal desarrollada en sentido inverso.

- Canal bajista: consiste en una
serie de máximos descendentes, unidos entre sí por una línea
recta (directriz bajista), sobre la cual generamos una paralela,
que une a su vez una serie de mínimos también descendentes. El
resultado es una figura en forma de canal, con inclinación
negativa, dentro del cual se desarrollan los precios. En
principio, al tocar la parte inferior del canal se producirá un
movimiento correctivo al alza, y al tocar la parte superior se
producirá un movimiento impulsivo a la baja.
El movimiento alcista es correctivo porque nunca
llega por encima de los máximos anteriores (serie de máximos
crecientes), y el movimiento bajista es impulsivo (porque los
mínimos son inferiores a los anteriores).
La ruptura se puede producir por cualquiera de
los dos lados, con el consabido aumento de volumen:
- Ruptura bajista: el precio sale del canal por su parte
inferior, entrando en lo que se denomina un “rally de precios”,
con fuerte aumento de la velocidad de movimiento de la
cotización, en una caída muy rápida. No hay proyección que
calcular, aunque la caída será más fuerte en este caso que la
subida en un rally alcista.
- Ruptura alcista: el precio sale del canal por la parte
superior, rompiendo la directriz bajista y provocando un cambio
de tendencia. La proyección de la ruptura será la amplitud del
canal desarrollada en sentido inverso.

EJEMPLOS:




3.2
GAPS
Un gap es un rango de precios en el que no se
opera. La validez del gap se confirma con el volumen o con la
cercanía de líneas de soporte y resistencia. Los gaps se
producen normalmente en mercados / valores poco líquidos, o por
diferencias entre precios de cierre y apertura. No les daremos
gran importancia, salvo en alguna ocasión aislada, coincidiendo
con fuerte aumento de volumen.
Tipos:
1. Común: se produce en mercados de poco negocio,
con poco volumen. No son significativos.
2. De ruptura: se produce en líneas de
soporte/resistencia de figuras chartistas. Si el volumen es
alto, confirma la ruptura. Si es bajo, se rellenará con
posterioridad el gap (para posteriormente volver a romper la
tendencia).

3. De escapada: en mitad de una tendencia. Es un
movimiento rápido, que da fortaleza a la tendencia. El volumen
en este caso no es relevante.
4. De agotamiento: al final de una tendencia, con
cambios bruscos e irregulares de volumen. Indican que la
tendencia está llegando a término, avisando de un posible
cambio.

5. Isla: dos gaps al mismo nivel horizontal, el
primero de agotamiento y el segundo de ruptura.

OPERATIVA CON GAPS
Dentro de los distintos tipos de gaps que señalamos,
utilizaremos como significativos únicamente:
- Gap de ruptura, confirmando un movimiento direccional, siempre
que coincida con un fuerte aumento de volumen y movimiento
rápido.
- Gap de agotamiento, con disminución de volumen, avisando de un
cambio de tendencia cercano. Al tratarse de disminución de
volumen no es del todo fiable.
- Isla, que supone un cambio de tendencia, con aumento de
volumen.
De todas formas, la fiabilidad para la operativa
con gaps no es demasiado grande, pues hay casos (la mayoría) en
que éstos tienden a rellenarse, perdiendo así el sentido de la
ruptura.
Para aprovechar las ventajas de los gaps éstas deben ser muy
inmediatas, pues de otro modo, el paso del tiempo diluye sus
efectos.

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