Economistas

www.rubiato.com       

 

Principales economistas:

Adam Smith David Ricardo

Thomas Robert Malthus

John Stuart Mill Jean Baptiste Say
Karl Marx

Alfred Marshall

William Stanley Jevons Leon Walras Wilfredo Pareto
John Kenneth Galbraith John Maynard Keynes Paul Samuelson Milton Friedman Irving Fisher
 

 

 

 

Adam Smith (1725-1790) fue un economista escocés al que se considera padre fundador de la ciencia económica y de la propia Escuela Clásica.

 Profesor de filosofía, funcionario de aduanas, fundó las bases de la economía moderna en su libro “Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones”, publicado en 1776, coincidiendo con la declaración de independencia de los Estados unidos.

            Cuando en 1776 escribió su célebre trabajo las minas y las fábricas ya eran una realidad en los campos de Inglaterra y, sin embargo, Smith no llegó a ver gran cosa de lo que en el futuro habría de llamarse Revolución industrial. La mayor parte de este proceso tuvo lugar después de la publicación de su obra, “un extenso tratado que –en opinión de Galbraith-, se caracteriza por su desorden, por sus divertidos pasajes y por su admirable prosa.

             En uno de sus famosos pasajes, Smith describe el trabajo en una fábrica de alfileres que alcanzó para él una fascinación casi mística. Lo que captó su atención no fue la maquinaria característica de la Revolución Industrial, sino el propio proceso productivo, es decir, la división de trabajo que se aplicaba, por medio del cual se conseguirían fuertes elevaciones de la productividad a base de especializar a los obreros en las sucesivas operaciones concretas de dicho proceso. En opinión de Smith, la división del trabajo constituía junto con el comercio el fundamento de la eficiencia de la empresa contemporánea.

             A diferencia de los fisiócratas, Smith sostiene que el origen de la riqueza proviene del trabajo productivo de un país, gracias a la especialización del trabajo, que en definitiva dependerá de las dimensiones del mercado; y ésta, de la libertad de comercio, tanto a nivel interno como internacional.

             Para potenciar la división del trabajo era indispensable, según Adam Smith, la libertad de comercio a escala internacional (eliminación de barreras arancelarias).

             Las principales ideas defendidas por Adam Smith son las siguientes:

 §  Defensor del liberalismo económico frente a las ideas mercantilistas: el comercio debe funcionar sin trabas, ni restricciones, ni prohibiciones.

 Smith se muestra a favor de la abstención estatal en la economía, supone que la búsqueda del interés particular de cada individuo será guiado por una mano invisible, el mercado, que armoniza el conjunto de decisiones individuales con el resultado más eficiente y beneficioso para todos.

 Así, Smith fue el gran defensor del laissez faire, la no intervención del Estado en la Economía, ya que en su opinión, para promover el bienestar los mejores medios son el estímulo del propio interés y el desarrollo de la competencia.

§  La División del Trabajo era para Adam Smith el origen de fuertes alzas en la productividad: la especialización de los obreros permite elevar su rendimiento gracias a la mejora de su destreza y al ahorro de tiempo subsiguiente. Asimismo, la división del trabajo favorece la creación de maquinaria al simplificar las tareas y hacerlas rutinarias.

§  Adam Smith adopta una Teoría del Valor como coste de producción o precio natural de la mercancía, que estaría formado por la suma de los precios naturales de los tres factores de producción: trabajo, tierra y capital.

§  En la obra de Smith, el análisis del cambio dinámico de la sociedad descansa sobre la Teoría de la Acumulación. Esta teoría viene condicionada por la distribución de la renta entre las diversas clases sociales, especialmente por la parte que iba a los terratenientes y capitalistas, ya que serían los único en tener excedentes para su acumulación.

Por tanto, Smith destaca la acumulación de beneficios en los empresarios como el verdadero motor que pone en movimiento la mejora de la sociedad. La acumulación de beneficios se reinvertirían en maquinaria, permitiendo una mayor división del trabajo y un aumento de la productividad, y generando por tanto una mayor riqueza.

 

 

DAVID RICARDO (1772-1823)

El economista inglés de origen holandés, publico en 1817 la obra más profunda entre los clásicos “Principios de economía política”. Aunque Adam Smith fue el fundador de la escuela clásica, muchos autores consideran a David Ricardo como la figura más destacada.

            Ricardo desplazó el centro de gravedad del análisis económico desde la producción a la distribución, siendo sus grandes aportaciones las siguientes teorías:

 §  La teoría de renta diferencial y el estado estacionario.

Parte del estudio de la renta de la tierra que se basa en un hecho diferencial evidente entre los productores agrícolas: unos con tierras pobres (tierras marginales) y otros con tierras de mejor calidad. Mientras que la producción de los primeros sólo obtendrían lo justo para cubrir costes, los segundos podrían vender al precio de los primeros pero con un mayor margen de ganancia, lo que se conoce como rentas ricardianas.

Se trataría, en realidad, de rentas de monopolio, toda vez que al estar mejor situadas o estar cultivadas con mejores técnicas, generarían rentas adicionales.

Del mismo modo, Ricardo partía de la hipótesis del carácter limitado de los recursos (en concreto de la tierra). Para obtener una mayor producción serían necesarias aportaciones de capital y trabajo; y de modo inevitable como resultado de la ley de rendimientos decrecientes comportaría una menor retribución del trabajo, en caso de querer mantener una tasa de beneficio que retribuyera el capital.

Para Ricardo el crecimiento a largo plazo conduciría a una población creciente presionando sobre subsistencias limitadas, acompañada de una reducción implacable de los salarios, que sólo se podría solucionar mediante la reducción de la población o una disminución de la tasa de beneficios, con lo que al frenarse las nuevas inversiones se llegaría a la situación del estado estacionario que frenaría todo crecimiento económico.

A fin de evitar esta situación, Ricardo preconizaba controlar la población y estimular el consumo entre las clases trabajadoras, que además de suponer un freno a la natalidad favorecería el aumento de la producción evitando por mucho tiempo el estado estacionario.

§  La Teoría de la ventaja comparativa

Ricardo fue el primero que desarrolló la llamada teoría de los costes comparativos, defendiendo que cada país debería especializarse en aquellos productos para los que tuvieran un coste comparativo más bajo e importar aquellos cuyo coste comparativo fuese más elevado. De esta forma se distribuiría el trabajo con mayor eficiencia y aumentaría el volumen de los bienes en circulación contribuyendo al bienestar general.

§  La Teoría del valor-trabajo

En la teoría clásica del valor, se había distinguido entre dos nociones del mismo: el determinado por la utilidad que el producto ofrece al consumidor (valor de uso), y el medible por el coste de la mercancía; llegándose a la conclusión de que el valor venía determinado por los costes de producción. Con esta base, Ricardo desarrolló la teoría del valor-trabajo, que tendría gran influencia en Karl Marx, según la cual todo valor deriva del esfuerzo de producción, que puede traducirse en unidades de trabajo pagadas. Por tanto, según Ricardo, el valor relativo entre dos mercancías está en proporción directa a la relación del trabajo incorporado.

 

 

Thomas Robert Malthus  (1766-1843) fue un economista inglés, perteneciente a la corriente de clásica de pensamiento, considerado el padre de la demografía.

Es el economista clásico del pesimismo demográfico. En su célebre Ensayo sobre el principio de la población publicado en 1798, Thomas Robert Malthus  sostuvo la conocida teoría de que mientras la población crece en progresión geométrica, los recursos alimentarios lo hace en progresión aritmética.

            Profetizó un futuro pesimista en el que los recursos alimentarios resultarían insuficientes y los salarios se situarían por debajo del nivel de subsistencia.

            La alternativa que proponía era efectuar un control de la expansión demográfica  como única manera de evitar el futuro apocalíptico.

            La ley de Malthus se ha demostrado falsa con el tiempo, ya que no previó la importancia del desarrollo tecnológico para la producción de bienes.

 

 

   Stuart Mill (1806-1873) fue el último de los grandes economistas de la Escuela Clásica realizando una labor de divulgación  y síntesis de las aportaciones de sus predecesores que se concretó en una importante obra, Principios de Economía Política (1848).

            Sus principales aportaciones fueron:

§  Puso de relieve dos tipos de leyes económicas: las de producción y las de distribución. Las primeras están gobernadas por la naturaleza y la tecnología, de tal manera que los hombres son impotentes para cambiarlas. El caso contrario sucede con las leyes de distribución, cuyas consecuencias están socialmente determinadas y quedan bajo el absoluto control humano.

Mill proponía que para evitar el estado estacionario, el Estado debía racionalizar el sistema mediante impuestos que canalizaran una parte de los fondos potencialmente invertibles en proyectos socialmente beneficiosos, con lo que se evitaría la caída de la tasa de ganancia y evitaría altas tasas de desempleo.

Estas propuestas racionalizadotas de la economía se pueden considerar precursoras de las políticas estabilizadoras de corte keynesiano.

§  Criticó la teoría del valor-trabajo de Ricardo al destacar la influencia del libre juego del mercado. Asimismo, se percató de la influencia de las elasticidades, como fenómeno de sustitución de unos productos por otros según la relación de sus precios respectivos. Estas ideas fueron más tarde desarrolladas por Marshall y los neoclásicos.

§  También de Stuart Mill son las primeras referencias a la Relación real de intercambio, o razón entre los precios de los bienes exportados e importados, que permite medir la mejora o el empeoramiento de la posición de un país frente a otra.

§  Por último, se mostró como un ardiente defensor del control de la natalidad, no sólo por razones “económicas”, sino fundamentalmente de carácter “ecológico” muy avanzadas para su época.

 

 

     J.B. Say (1767-1832) suponía que la economía tiende siempre a una disposición de equilibrio con pleno empleo, y en tal sentido elaboró una teoría que alcanzó general difusión con el nombre de “Ley de los Mercados”.

            Esta ley fundamenta la supuesta propiedad de ajuste automático de los mercados defendida por los economistas clásicos. Descansa en dos proposiciones:

a) los productos se cambian por productos

b) la demanda de bienes está constituida por otros bienes

            Esta segunda proposición se interpretaba como que el acto de producir genera una renta suficiente para comprar el producto. Es decir, la oferta crea su propia demanda. Esta proposición se refería a la economía en su conjunto y no a la situación de empresas o industrias individuales.

 

 

    

            La crítica a la Escuela Clásica vino de la mano de un filósofo, político, economista y sociólogo alemán de origen judío, Karl Marx (1818-1883) cuya vida está estrechamente vinculada a la de Friedrich Engels, con quien publicó en 1848 la síntesis del pensamiento del socialismo revolucionario, “El manifiesto Comunista”.

            Marx fundamentó su doctrina, denominada socialismo científico, en la aportación de la filosofía alemana, la teoría de los socialistas utópicos y en la Escuela Clásica inglesa. En 1867 publicó el primer volumen (de un total de 4) de “El Capital”, toda una interpretación sobre la configuración del sistema capitalista en su versión propia de la Revolución Industrial.

            Sus ideas más importantes pueden resumirse en las siguientes:

§  El objetivo del análisis de Marx era conocer la realidad social para po­der transformarla. Para ello, analizó el pasado histórico buscando en él las claves del proceso a través del cual unas sociedades habían dado paso a otras. Estudió y criticó la sociedad capitalista, con el fin de des­cubrir sus contradicciones, e impulsó la acción revolucionaria con el pro­pósito de destruir el capitalismo burgués.

§  En su afán por buscar una interpretación global de la historia en los conflictos sociales y la lucha de clases, planteó la visión interpretativa que se conoce como materialismo histórico.

El Materialismo histórico se puede resumir en la relación entre infraestructura y superestructura.

- Infraestructura: es la base o estructura económica, que constituye la base real. material de la sociedad.

- Superestructura: formas de conciencia o formas ideológicas (Ideología): es el pensamiento de esa sociedad, las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas y filosóficas.

La nueva perspectiva que Marx establece es que la Infraestructura determina la Superestructura, esto es la base económica determina el pensamiento o la conciencia que se tenga.

“El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia."

Materialismo histórico significa, por tanto, que lo que condiciona la historia humana no es el espíritu (como afirmaba Hegel), sino las relaciones económicas de producción: el modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política, espiritual … «No es la conciencia del hombre lo que determina su ser, sino por el contrario, es el ser social lo que determina su conciencia».

§  El factor determinante de la historia es la relación entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. La historia consiste en el proceso real de la producción material de la vida. El motor de la historia es, por tanto, la contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción: lucha de clases.

§  Partiendo de la teoría ricardiana del valor-trabajo, deduce que el salario percibido por los trabajadores es exactamente el coste de producirlo. El capitalista posee los medios de producción y el obrero produce bienes por los cuales recibe una remuneración en concepto de sueldo. El producto realizado tiene un valor por el cual se cambia (se compra) en el mercado. Para obtener beneficio el empresario tiene que vender el producto a un precio que reporte una ganancia. Pero esta ganancia sólo se puede obtener si se resta el valor al esfuerzo y el tiempo trabajado para elaborar el producto. Para lograr la ganancia capitalista se paga la fuerza y cantidad de Trabajo, es decir, una parte del tiempo trabajado, quedando el resto del tiempo sin pagar. Este tiempo sin pagar es lo que se llama la plusvalía, el beneficio que obtiene el capitalista.

 

 

 

Alfred Marshall (1842 - 1924), fue un economista británico.

 

     Alfred Marshall, matemático y economista inglés, fue durante muchas generaciones el economista más leído merced a su manual, “Principios de Economía” (1890), donde desarrollaba minuciosamente el área de la microeconomía..

            Marshall centra su atención en el estudio del funcionamiento del sistema de mercado y, en concreto, en el mecanismo de determinación del precio. Para ello se fija en el comportamiento de los productores y los consumidores. El concepto de demanda como una tabla de relaciones precio-cantidad era fundamental para su solución.

            La demanda depende de la utilidad marginal: los consumidores distribuyen sus gastos entre distintos bienes de modo que maximicen su utilidad, el resultado óptimo vendría cuando la última unidad monetaria gastada en cada uno de los bienes añadiera una satisfacción adicional idéntica.

            Por el lado de la oferta, Marshall consideraba que los productores tenían costes marginales crecientes y que según aumentaba la producción sufrían una desutilidad creciente marginal.

            Con el análisis de la oferta y la demanda, Marshall tenía todos los elementos para explicar el precio de mercado, el cual venía dado por la intersección de la oferta y la demanda.

            El comportamiento de las empresas era explicado por Marshall, al igual que por otros autores neoclásicos, por la búsqueda del máximo beneficio, lo que explicaba el intento de minimizar los costes. En su análisis, Marshall tiene en cuenta las influencias en el tiempo, diferenciando el momento actual, el corto y el largo plazo.

            Dedica su atención asimismo a problemas propios de la economía agregada, y se ocupa de la relación del dinero y el nivel de precios agregado, determinando que existe una relación directa y estable entre el volumen de dinero y el nivel de precios.

 

 

 

William Stanley Jevons (1835 – 1882), fue un economista británico.

Entre sus obras destaca la que publicó en 1871: “Teoría de la Economía Política”. Afirmaba que era necesario que la teoría económica fuera abstracta y matemática.

    

William Stanley Jevons ha sido probablemente uno de los personajes enigmáticos en la historia del pensamiento económico. No obstante de que sus ideas fueron originales y notables en ocasiones, no dejó tantos seguidores ni tampoco una escuela de pensamiento. Sin embargo, su corta vida estuvo llena de realizaciones y sus ideas sentaron las bases de una revolución en el pensamiento económico: la revolución marginalista.

Basa su teoría de valor en el concepto de utilidad marginal (el valor de un producto depende por entero de la utilidad) que es un factor psicológico, ya que en última instancia depende del valor que cada consumidor le asigne a la hora de satisfacer sus necesidades.

 

 

 

Léon Walras (1834 - 1910), economista francés de la Escuela de Lausana.

             Walras, fundador de la Escuela de Lausana (Suiza), se ocupó del estudio de la teoría de la determinación de precios bajo un régimen hipotético de libre y perfecta competencia. Su interés era probar que los resultados de la libre competencia eran beneficiosos y ventajosos.

            Walras pretendía diseñar el modo mediante el cual podría alcanzar una solución de equilibrio simultáneamente en todos los mercados, es decir, alcanzar el equilibrio general, esto es, aquel que tomaba en cuenta las interrelaciones entre todas las actividades económicas.

            El enfoque que planteaba era el de un sistema de ecuaciones simultáneas susceptibles de una solución matemática determinada.

             Para Walras la teoría económica se basa en dos supuestos: por una parte cada persona, o empresa tiende a maximizar su ganancia y por otra parte la demanda de cada bien debe igualar a su oferta. Se apoyó en la curva de demanda propuesta por Cournot, pero observó que solamente se aplica estrictamente al intercambio de dos bienes, por lo que se ocupó de deducir la curva de oferta de uno de los bienes a partir de la curva de demanda del otro. Para expresar matemáticamente los factores de los que depende la oferta, usó la teoría de los servicios productivos de Jean Baptiste Say (la venta de una unidad de un servicio comporta para su poseedor una privación de utilidad).

             Concluyó que las funciones de demanda y oferta de un producto dependen tanto de su precio, como de los precios de los demás productos, rentas, costos de producción y otros factores. Los actores económicos proceden mediante un "tanteo", que aunque significa respuestas individuales diferentes, finalmente resulta en un comportamiento que tiende a maximizar la utilidad. El punto de equilibrio de cada mercado depende de los que sucede en los demás mercados, por lo que la determinación del equilibrio general, de todo el mercado, implica la determinación simultánea del equilibrio parcial de cada mercado. Walras construyó entonces un sistema de ecuaciones que define el equilibrio estático de este sistema de cantidades interdependientes.

 

 

Wilfredo Federico Damaso Pareto (1848 - 1923) fue un sociólogo, economista y filósofo italiano.

            

Pareto realizó importantes contribuciones al estudio de la economía y de la sociología, especialmente en el campo de la distribución de la riqueza y el análisis de las elecciones individuales. Fue el creador del concepto eficiencia de Pareto, y contribuyó, con ideas como la de la curva de indiferencia, al desarrollo de la microeconomía.

            Pareto, sucesor de Walras en la cátedra de Lausana, aplicó las técnicas del marginalismo al equilibrio general walrasiano, simplificando el análisis con las restricción ceteris paribus (todo permanece constante excepto la variable a explicar).

            Pareto introdujo el concepto de curvas de indiferencia y estudió la eficiencia económica, desarrollando lo que se conoce como óptimo de Pareto. Consiste en aquella situación de la economía en la que ninguna redistribución de productos o factores puede aumentar el nivel de utilidad de un sujeto, sin que disminuya la de otro.

 

 

 

John Kenneth Galbraith (1908 -2006) fue un economista estadounidense de origen canadiense.

Economista estadounidense de origen canadiense, profesor de la Universidad de Harvard y con incursiones en la política como embajador de la India durante la administración Kennedy, es uno de los economistas más influyentes en su país y en todo el mundo.

Galbraith sostiene que “lo que el institucionalismo americano aportó a la Gran Depresión del período 1933-41 fue el surgimiento de lo que con el tiempo se ha venido en llamar el Estado del Bienestar”.

Crítico rotundo de la Escuela Neoclásica y político progresista, es uno de los autores más prolíficos, con obras como “El Capitalismo moderno”, “La sociedad opulenta” y “El nuevo estado industrial”.

            Entre las múltiples aportaciones de Galbraith se encuentra lo referido al estudio de mercados oligopolistas. Sostiene, frente a los neoclásicos, que un mercado oligopolista, como la economía de EEUU, puede funcionar eficientemente. Galbraith fundamente este hecho en dos razones:

§  El progreso técnico es mayor en los mercados oligopolistas que en la competencia perfecta, ya que los productores se esforzarán en mejorar técnicamente para disminuir costes y seguir manteniendo el oligopolio.

§  La existencia de varios grupos de fuerte poder, frenan los posibles abusos de empresas oligopolistas.

En definitiva, surge un entramado de conglomerados industriales y de grupos económicos y sociales, todos ellos relacionados entre sí, que impiden los excesos de unos frente a los otros.

 

 

 

 

John Maynard Keynes  (1883 - 1946)

El principal teórico sobre cómo salir de la depresión fue John Maynard Keynes, economista británico. Estudió en Cambridge y entre sus profesores se encontraba Marshall, el gran maestro de la Escuela Neoclásica.

            Su obra magna “Teoría General del empleo, el interés y el dinero”, 1936, es junto a la “Riqueza de las Naciones” de Adam Smith (1776) y al “Capital” de Karl Marx (1867) una de las obras cumbre de la literatura económica.

            Estudió historia, filosofía y estadística, enfocándose posteriormente hacia la economía. Fue profesor del King Collage, director de la revista “Economic Journal” y alternó durante toda su vida las actividades académicas con su trabajo en la Administración Pública.

            Fue el negociador británico en Bretón Woods (1944) donde se fijaron las bases económicas internacionales de la segunda posguerra. Keynes adquirió notoriedad tras la Conferencia del Tratado de Paz de Versalles (1919-1920) que siguió a la Primera Gerra Mundial, al oponerse en su libro “Las consecuencias de la paz” a las indemnizaciones de guerra contra Alemania. Posteriormente fue jefe de la comisión de su país para la organización del Fondo Monetario Internacional y del Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo (BIRD).

            A lo largo de la depresión, Keynes alcanzó verdadera celebridad al combatir denodadamente la política conservadora de restauración del patron-oro en Inglaterra de Winston Churchill.

            Tras una serie de trabajos sobre temas monetarios, en 1936 publica su “Teoría General del empleo, el interés y el dinero”, donde rompe con muchas de las creencias de los clásicos, afirmando que es posible el equilibrio sin que exista pleno empleo. Considera que el Estado no debe ser neutro en la Economía y que en períodos de menor actividad económica se debe incrementar la inversión pública para incentivar el empleo, lo que chocaba con la concepción abstencionista de los clásicos. Asimismo mantenía que ésta intervención debía producirse aunque conllevara déficit presupuestario.

 

EL KEYNESIANISMO

            Frente a los economistas neoclásicos que centraban su atención en la microeconomía. Keynes va a dedicar sus esfuerzos a la macroeconomía. Entre los puntos principales del pensamiento económico keynesiano se encuentran los siguientes aspectos:

§  Posibilidad de equilibrio sin pleno empleo, rompiendo con la creencia clásica. Keynes considera que ni los salarios ni los precios son flexibles a la baja, por lo que se rompe el mecanismo clásico de regulación del equilibrio.

§  Centra su análisis en los aspectos macroeconómicos (frente a los neoclásicos preocupados por la microeconomía) y en los aspectos de la demanda. Se fija en la demanda agregada que es igual a la suma de la inversión pública y privada y a los gastos en consumo.

§  Defiende un Estado intervencionistas, que sirva de motor de la economía en los períodos de crisis y que regule las imperfecciones del sistema, poniendo énfasis en la política fiscal.

§  En relación a las variables económicas formula numerosos cambios respecto a las creencias anteriores:

-          El factor clave en la inversión no es el tipo de interés sino las expectativas empresariales. El dinero deja de tener una función única como medio de intercambio: supone que muchos tienen dinero por motivos especulativos y como medios de precaución ante posibles pérdidas de capital.

-          Formula la trampa de la liquidez según la cual a partir de un determinado momento un incremento de la oferta monetaria puede que no lleve a descensos en el tipo de interés.

-          El consumo depende básicamente del nivel de renta y principalmente de la renta disponible. Define la propensión marginal al consumo, como aquella proporción del incremento de renta que se destina al consumo.

-          El ahorro es también una función de la renta y se da sólo cuando se han cubierto las necesidades de consumo.

-          Asimismo, Keynes formula dos conceptos claves:

-          El multiplicador: expresa que un incremento en el consumo o en el gasto en inversión va a provocar un incremento final superior en el nivel de renta que el incremento inicial en el consumo o en la inversión.

-          El Acelerador: hace referencia a que incrementos en el consumo producen incrementos mayores en la inversión, como consecuencia de la necesidad de producir más para satisfacer esas necesidades de consumo.

-          Según Keynes el equilibrio se lograría cuando el ahorro fuera igual a la inversión planeada, aunque el ajuste no vendría por variaciones en el tipo de interés sino en variaciones de la renta.

Keynes fue un reformador del sistema capitalista, piensa que lo esencial del capitalismo puede conservarse, aunque es necesario una modificación de los principios económicos defendidos por los economistas clásicos.

Sentó las bases de la economía moderna, y su influencia ha sido decisiva a lo argo de todo el siglo XX.

 

 

 

Paul Anthony Samuelson (1915 - 2009) fue un economista estadounidense de la escuela neoclásica.

Las obras principales de Samuelson son “Fundamentos del análisis económico”, 1974, y su ya célebre “Curso de Economía Moderna” (1948), sin duda el texto de Economía más difundido del mundo. Recibió el premio Noble en 1970.

            De las aportaciones de Samuelson sus dos idea más notables fueron:

§  La Preferencia Revelada: supone apreciar la función de demanda no tanto por el valor incorporado de las mercancías, ni por su utilidad, sino por el conjunto de fenómenos que tienen su resultado final en las actitudes que expresa el consumidor, como son la preferencia por la liquidez, la propensión al consumo y el efecto demostración (el estímulo de consumir más porque otros lo hacen).

§  El modelo de Economía Mixta: con el que se identifican los sistemas económicos que no son de capitalismo puro.

 

 

 

 

 

 

 

 

Irving Fisher (1967-1947), fue un matemático convertido  en economista al que se considera uno de los padres del monetarismo. Su principal aportación a la ciencia económica fue la formulación de la “Teoría Cuantitativa del Dinero”, según la cual, el nivel general de precios depende de forma directamente proporcional de la masa monetaria en circulación.

            Al igual que la mayoría de los monetaristas, Fisher consideraba que las fluctuaciones de los precios eran la causa de los ciclos económicos; de ahí que la estabilización de precios mediante el control de la cantidad de dinero en circulación eliminaría el ciclo económico.

 

 

 

 

Milton Friedman (1912 - 2006) fue un destacado economista e intelectual estadounidense de origen húngaro. Defensor del libre mercado y exponente del monetarismo neoclásico de la Escuela de Economía de Chicago, Friedman realizó contribuciones importantes en los campos de macroeconomía, microeconomía, historia económica y estadística. En 1976, fue galardonado con un Premio Nobel de Economía por sus logros en los campos de análisis de consumo, historia y teoría monetaria y por su demostración de la complejidad de la política de estabilización.[

            El monetarismo se asocia normalmente con la Escuela de Chicago, creada en torno a la Universidad del mismo nombre, y que se identifica con un conjunto de aportaciones y actitudes doctrinales de autores que tienen en común su oposición al keynesianismo y postura favorable al laissez faire.

            Milton Friedman, Friedrich von Hayek y otros autores monetaristas comparten con los autores postkeynesianos su énfasis en el análisis del gasto agregado, aunque difieran con ellos, centrando su análisis en el papel primordial del dinero y de la oferta monetaria.

            A pesar de las múltiples ramificaciones de la Escuela de Chicago, podemos resumir sus ideas en los siguientes puntos:

  • Rechazan las relaciones básicas del modelo keynesiano.
  • Conceden mayor importancia a las variaciones de la tasa de crecimiento de la cantidad de dinero respecto a la evolución de la economía.
  • Consideran que las políticas estatales de estabilización son inoperantes en el mejor de los casos.
  • Rechazan una política fiscal activa.
  • Existe una tasa natural de desempleo que depende sólo de factores reales y que únicamente se puede reducir a largo plazo.

Friedman ataca las definiciones y relaciones de los dos componentes de la demanda agregada keynesiana: el consumo y a inversión:

§  En primer lugar, defiende que los individuos ajustan su consumo según su renta a largo plazo (renta permanente), pero niega que la relación entre consumo y renta a corto plazo sea estable.

§  En segundo lugar, trata de demostrar empíricamente que tampoco la relación renta-inversión es estable.

Los monetaristas criticaban también la política intervencionista estatal en Economía, ya que consideran que el Estado despilfarra los recursos, además de incurrir en déficit presupuestarios, asignando las partidas de gasto de forma ineficiente por las presiones que recibe de los distintos grupos sociales.

Según ellos, los factores que determinan el nivel de empleo y la tasa natural de desempleo son las rigideces institucionales y la ineficacia del mercado de trabajo, entre otros motivos.

La intervención de las autoridades, según ellos,  se debe limitar a proveer a la economía de una cantidad de dinero que crezca a una tasa constante, reducir el tamaño del sector público y suprimir las regulaciones administrativas que limitan la libre acción del mercado.

BIBLIOGRAFÍA

 

·         Economía”. Samuelson, P. McGraw Hill

·         Economía: Teoría y Política”. Mochón, F. McGraw Hill

·         Economía moderna”. Hardwick, P. Ediciones Minerva

 

 

 

 

© 2010 Rubiato