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Una manera habituadle explicar la
economía real es adoptar un enfoque de sistemas, como un
conjunto de elementos ordenadamente relacionados entre
sí en función de un determinado objetivo.
Otra manera de
enfocarlo es el propuesto por el alemán W. Eucken, a
través de lo que denominó los tipos de organización.
El método de sistemas y
el método de tipos de organización se complementan
mutuamente, y la distinción entre uno y otro estriba en
el diferente grado de abstracción.
Los modos de
organización de la actividad económica, según los
planteamientos de Eucken, tratan de poner en relieve
cómo se ordena o dirige el proceso productivo. En este
sentido, los tipos de organización económica trataban de
responder a las tres preguntas básicas de toda economía:
qué, cómo y para quien producir.
Existen tres tipos
fundamentales de organización económica: economía de
mercado, economía centralizada y economía mixta.
Podemos definir esta
forma de organización de la actividad económica a través
de cuatro rasgos:
§
Mercado: está constituido por
centros económicos diferentes, ligados entre sí por
relaciones de cambio, que ponen en contacto las diversas
fuerzas. Son centros de producción, de oferta de
factores y de consumo. Se establece entre ellos una
solidaridad funcional debido a la necesidad de su
concurso para el acoplamiento total de la actividad
económica.
§
Empresas: es la unidad económica de
producción que asegura el vinculo entre el mercado de
bienes y el de factores productivos. El papel de los
bienes en la economía de mercado es fundamental, pues
provee las recompensas y penaliza el comportamiento de
las empresas ineficientes.
§
Cálculos en términos monetarios:
los precios son el común denominador a los sujetos
económicos. Expresan y miden la posible escasez de
bienes y sirven para comparar en términos semejantes un
bien con otro. Traducen las necesidades y pretensiones,
a través de cuya contrastación se establece el
equilibrio económico.
§
Intervención estatal: ejerce una
intervención indirecta respecto a la libertad de
decisión de oferentes y demandantes, y global, dando
pautas generales y orientativas de conducta para la
actividad.
En la
economía de mercado, los precios coordinan y ajustan los
planes individuales racionalmente, de manera que se
producen los bienes y servicios que generan mayores
beneficios, con las técnicas menos costosas, decidiendo
los individuos cómo gastar su renta.
Las economías de
mercado se presentan bajo una forma de organización
económica en la que las decisiones son el resultado del
ejercicio de la libertad individual en el mercado. Esta
forma de organización funciona con un alto grado de
eficiencia y libertad económica. Los agentes económicos
actúan por su propio interés y de forma libre.
El libre juego de la
oferta y la demanda es una pieza clave en el
funcionamiento de toda economía de mercado. Acoplando la
oferta y la demanda de cada mercado, la economía
resuelve los tres problemas económicos básicos de forma
simultánea.
El precio de un
producto o factor productivo es determinado por la
oferta y la demanda de ese mercado. Cuando la demanda es
superior a la oferta, es decir cuando existe exceso de
demanda, el precio tiende a subir. Cuando, por el
contrario, la oferta es superior a la demanda (exceso de
oferta), el precio tiende a bajar. El precio de
equilibrio es aquel para el cual la cantidad demandada
se iguala a la cantidad ofertada. El sistema tiende al
equilibrio, por lo que no se podrán mantener situaciones
de escasez ni de excedentes en los mercados.
2 ECONOMÍA CENTRALIZADA O PLANIFICADA
Se caracteriza
principalmente por los siguientes rasgos:
§
Es una economía basada en la
prescripción y el orden: todas las acciones
económicas están sometidas al logro de un conjunto de
cifras determinadas por el Estado, único sujeto con
poder de decisión. La economía es unipolar. La
intervención estatal es directa y detallada. Sus
prescripciones son imperativas. La acción del Estado es
totalitaria en un triple sentido: determina los
objetivos del sistema económico; determina los medios
para lograr tales objetivos y fija el periodo de
realización de los mismos. La coacción del Estado
sustituye a las indicaciones del mercado.
El
centro de planificación decide qué producir y cómo,
asignando los medios de producción no por criterios de
rentabilidad o económicos, sino en función de los
objetivos del plan.
Los
planificadores determinan las cantidades que se producen
de los diferentes bienes de consumo, y después fijan
unos precios para equilibrar la demanda a la oferta.
§
Es una economía de unidades técnicas de
producción: la empresa y el empresario desaparecen
al no poder desempeñar su principal función, que es
hacer frente a los deseos de los consumidores y
descubrir nuevas posibilidades de obtención de bienes.
Las empresas no basan su actuación en el cálculo
económico, es decir, en maximizar beneficios o minimizar
costes, sino en la realización del plan concretado en
directivas. El técnico sustituye al empresario.
§
El crecimiento de la burocracia:
esta forma de organizar la actividad económica requiere
la existencia de un enorme aparato administrativo.
Conforme crece el sistema productivo, el aparato
burocrático se va desarrollando da un ritmo progresivo.
§
Es una economía de cálculos técnicos y
objetivos: los precios y los cálculos en dinero se
sustituyen por valoraciones administrativas puramente
convencionales. Los precios establecidos por el plan no
tienen ninguna función rectora, pueden no expresar
verdaderamente el valor de los productos y factores.
El
Estado, en esta forma de organización económica, asume
el papel de coordinador de la economía. No existe
mercado, ni propiedad privada de los medios de
producción, ni los empresarios.
De todo
ello emerge un equilibrio de tipo cuantitativo y
estadístico entre proporciones de actividades económicas
y cantidades demandadas y ofrecidas. Los peligros de
desequilibrio nacen de la dificultad de conocer en dónde
ha de efectuarse el ajuste. El resultado puede ser una
anarquía económica sectorial.
Bajo esta forma de
organización económica se combinan las características
de libre elección del empleo y el consumo, con la
propiedad del Gobierno en, al menos, industrias
consideradas “estratégicas” y un grado importante de
planificación central.
Uno de los principales
papeles de la actividad gubernamental es la que cubre
las actividades estructurales o reguladoras. El Gobierno
codifica y administra las reglas comunes del mercado
tratando de fomentar la libre competencia, evitar el
fraude y proteger los derechos y libertades de los
individuos.
A esto se añade las
actuaciones del Estado como empresarios a través de la
empresa pública.
La intervención del
Estado en la economía ha aumentado considerablemente en
las últimas décadas en la mayoría de las economías
desarrolladas. Actualmente, la problemática se centra en
la división del poder de decisión entre el Gobierno y el
mercado. Las condiciones de libertad, equidad,
eficiencia y progreso, dependen de cómo se conteste a la
pregunta: ¿qué debe decidir la autoridad pública y qué
debe decidirse mediante actos individuales producidos
por el mecanismo de mercado?. A esta cuestión se ha de
responder mediante un proceso político que asegure un
mínimo consenso en el que intervendrían: el electorado,
los partidos políticos, el parlamento, el ejecutivo y la
burocracia.
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